Felicidad

Felicidad

¿Qué sentido tiene?

Tenemos mucho más poder que nuestros ancestros, ¿pero somos mucho más felices? No lo parece. En comparación con lo que la mayoría de personas soñaron en la historia, es probable que vivamos en un paraíso; pero por algún motivo, no nos sentimos parte de él.

Una explicación es que la felicidad no depende tanto de las condiciones objetivas como de nuestras propias expectativas. No obstante, las expectativas tienden a adaptarse a las condiciones. Cuando las cosas mejoran, las expectativas se inflan como un globo, y en consecuencia hasta mejoras abismales en nuestras condiciones pueden dejarnos igual de insatisfechos que estábamos.

Una segunda explicación es que tanto nuestras expectativas como nuestra felicidad vienen determinadas por nuestro sistema bioquímico interno, y nuestro sistema bioquímico no está realmente interesado en la felicidad. La evolución lo creó para incrementar nuestras probabilidades de supervivencia y reproducción, y la evolución se ha asegurado de que independientemente de lo que consigamos, continuemos insatisfechos, siempre con ansias de más.

Una tercera explicación es que los seres humanos simplemente no comprendemos lo que es la felicidad. Somos como un conductor en un coche que pisa el acelerador con todas sus fuerzas, pero no ha metido ninguna marcha. No cabe duda de que estamos haciendo mucho ruido e invirtiendo mucha energía, pero en realidad no nos movemos a ninguna parte.